|
www.diariomedico.com
Un novedoso sistema de codificación basado en tecnología de inteligencia artificial y procesamiento del lenguaje permite detectar la información de las historias clínicas de los pacientes que no es codificable por falta de datos clínicos y puede tratar el multidiagnóstico, corregir los errores ortográficos e incluso operar simultáneamente en varias lenguas.
Karla Islas Pieck. Barcelona 04/12/2008
Una nueva aplicación informática desarrollada por la empresa Thera, una de las primeras spin-off del Parque Científico de Barcelona (PCB), permite interpretar hasta el 96 por ciento del lenguaje natural de los médicos y otros profesionales sanitarios. Se trata de un sistema que permite codificar los informes médicos automáticamente y requiere menos intervención manual de documentalistas, por lo que además ayuda a optimizar los recursos humanos y a reducir costes.
Hasta ahora la mayoría de las aplicaciones alcanzaban un 50 por ciento de eficacia, ya que se basaban en sistemas de coincidencia terminológica que está limitado por la gran dispersión asociada a los errores ortotipográficos y a las abreviaturas, que son muy frecuentes en el lenguaje médico. Estas características restringen las posibilidades de codificar correctamente toda la información y requieren personal que la procese.
La nueva herramienta, llamada hCOD, se basa en tecnologías de inteligencia artificial y procesamiento del lenguaje y es capaz de interpretar las expresiones y abreviaturas más utilizadas en este ámbito, además de ser compatible los principales sistemas de codificación.
Enric Castelló, director de Thera, ha explicado a Diario Médico que esta aplicación es útil para conseguir un registro fiable de la incidencia de determinadas patologías y ampliar el conocimiento sobre su sintomatología y evolución. Además, permite desburocratizar las consultas médicas y simplificar las tareas administrativas en los centros asistenciales.
El programa se ha implantado con resultados muy positivos en el servicio de urgencias y en las listas de espera de la Fundación Puigvert de Barcelona, y se prevé ampliarlo en los próximos meses a las consultas externas, que hasta ahora son el agujero negro de la codificación de la información, según Castellón.
|